Cómo lavar los pinceles

 

Después de haber probado todos los trucos que unos y otros han ido compartiendo conmigo, he llegado al inicio nuevamente. Lo mejor, según mi experiencia, es el típico jabón de fregar de toda la vida, con nombre de un reptil en vías de extinción en nuestro país, o similar. En el hueco de la mano, suavemente, hasta que la espuma nos salga blanca. Aclarar varias veces, a ser posible en un recipiente, agitando los pinceles, por aquello de no hacerlo "al chorro" y malgastar un montón de agua.